Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Recuperación económica

Esta semana, el Parlamento ha aprobado la Estrategia frente a la Pobreza, la Exclusión social y a favor del Desarrollo Humano 2013-2015, un documento elaborado por el Gobierno de Canarias para hacer frente a la grave situación económica por la que atraviesan cientos de familias en el Archipiélago.

He repetido muchas veces que la falta de recursos no nos restaría ni un ápice del coraje ni de las fuerzas necesarios para combatir con todos los medios a nuestro alcance –por limitados que éstos sean en una comunidad autónoma-, los efectos de la crisis sobre los ciudadanos de Canarias. Y he repetido también que buscaría, siempre, el consenso y el diálogo para sacar adelante cuantas acciones puedan llevarse a cabo para lograr ese objetivo.

Y ello, porque estoy convencido de que la resignación no es el camino. Hay otra forma de hacer política, otra actitud ante la realidad que nos golpea y otra forma de afrontar y aliviar los efectos de esta crisis sobre la ciudadanía.

Otra forma de hacer política que no deje atrás a los más débiles. Que no renuncie a promover la cohesión social y a perseguir una sociedad más justa, equilibrada y solidaria.

Y esa otra manera de hacer las cosas que defiende el Gobierno de Canarias es la que, desde el trabajo, el esfuerzo, la responsabilidad y el diálogo como herramientas fundamentales, ha dado frutos importantísimos, entre los que el documento aprobado el pasado lunes no constituye un logro menor. Antes al contrario, la Estrategia frente a la Pobreza es un plan realista y comprometido, en cuya elaboración se ha implicado no solo el Gobierno de Canarias, sino también Cabildos, ayuntamientos, agentes sociales y colegios profesionales.

Dotada con 190,9 millones de euros, supone un enorme esfuerzo presupuestario que será canalizado en forma de medidas ágiles y concretas en diversos frentes que vienen a reforzar las acciones que se vienen realizando desde el inicio de la crisis. Además, cuenta con las ONG para que, en coordinación con cabildos y ayuntamientos, se articulen acciones de respuesta rápida. Una Estrategia transversal en la que también están comprometidos diversos departamentos del Gobierno de Canarias, así como las corporaciones locales y entidades de carácter social.

La Estrategia para la inclusión social se apoya en cinco pilares, como ya he explicado en más de una ocasión, y que se pondrán en marcha de forma inmediata: un plan de empleo social, el apoyo a la infancia, vivienda y desarrollo humano y el impulso de herramientas contra la exclusión.

Se modificarán, por ejemplo, la Ley de Prestación Canaria de Inserción y la Ley de Vivienda, para su adaptación a la nueva realidad socioeconómica, garantizando la financiación necesaria en el caso de la primera y reorientando las políticas de vivienda hacia el alquiler social y el objetivo de impedir los desahucios de las familias en situación de emergencia social. Además, se establece un crédito adicional de seis millones de euros que gestionarán las ONG para la atención de los casos de emergencia social, comedores sociales y alojamiento para personas sin techo.

Por su parte, el Plan de Empleo Social contempla acciones dirigidas a los desempleados de larga duración, además de otras destinadas a familias con todos sus miembros parados y para la promoción del empleo juvenil, mujeres, personas con discapacidad, así como el impulso de una Ley Canaria de Emprendimiento.

En ese sentido, la Estrategia incluye un paquete de medidas para el desarrollo empresarial, con una financiación de 80 millones de euros que se destinarán a facilitar el crédito a emprendedores que generen empleo.

En definitiva, trabajamos en distintos frentes para garantizar la cohesión social y los servicios públicos esenciales en los que ésta se asienta. Y ponemos todos los recursos de los que disponemos en ese objetivo, aunando esfuerzos, con el diálogo y la voluntad de consenso como herramienta de trabajo y desde la responsabilidad que la realidad demanda.