Más de medio año después de la reunión mantenida en Lanzarote por Pedro Sánchez
y Fernando Clavijo, el compromiso de lo hablado aquel mes de agosto aterrizó esta
semana en el Parlamento de Canarias. La vía fue una comunicación del Gobierno con
una propuesta de resolución que, lamentablemente, no concitó la deseada unanimidad
entre todos los grupos.
El propósito era mandatar al Gobierno de Canarias para defender y negociar, ante el
Gobierno de España y las Cortes Generales, la tramitación y aprobación urgente de un
Real Decreto-Ley estatal que permita hacer efectivas en las Islas las medidas
recogidas como “imprescindibles para proteger la cohesión social, la igualdad de
oportunidades y el desarrollo económico del Archipiélago”.
Frente al respaldo concedido a la iniciativa por parte de Coalición Canaria, Partido
Popular, Agrupación Socialista Gomera y Agrupación Herreña Independiente, los
grupos de Nueva Canarias y Vox votaron en contra, mientras que el Partido Socialista
Canario se abstuvo, frustrándose así el propósito de lograr la ansiada unanimidad de
toda la Cámara.
Cabría recordar que Coalición Canaria votó la investidura de Sánchez, manifestando
su respaldo a la legislatura, a cambio del compromiso de Sánchez con los asuntos
recogidos de manera minuciosa en la denominada ‘Agenda Canaria’. Sin embargo, la
ausencia de apoyos parlamentarios de carácter estable y la carencia de presupuestos
desde 2023 dificultan el cumplimiento de lo pactado con la formación nacionalista.
El aplauso y el reconocimiento otorgados al anuncio hecho tras aquella reunión de
Sánchez y Clavijo en Lanzarote, en el que se comunicaba el compromiso del Gobierno
de España a la aprobación del Decreto-Ley impulsado desde las Islas, se ha tornado
ahora en un profundo desencanto. Las circunstancias políticas actuales son las que
son y habrá que adaptarse a ellas si queremos alcanzar el éxito.
De otra parte, Coalición Canaria ha obtenido en Madrid acuerdos con Sánchez, de los
que nos beneficiamos todos los canarios. Pero, al mismo tiempo, esta misma
formación política tiene un pacto de gobierno con el Partido Popular que le da
estabilidad en las Islas. De ahí que haya que hilar muy fino para moverse con
socialistas y populares, evitando el riesgo de verse aplastados.
Creo que para que el Gobierno de Canarias tenga solidez en la negociación en Madrid
del contenido del decreto conviene, además, la unanimidad de todas las fuerzas
políticas, económicas y sociales de las Islas. El proceso que tenemos por delante para
que vea la luz será complicado, con mucho tacticismo por medio de los grandes
partidos estatales. La señal emitida por el PSOE canario, con su abstención en la
propuesta de resolución votada en el Parlamento, apunta a que en Madrid no nos van
a regalar nada. Habrá que pelearlo.
En estas circunstancias, convendría no dar opciones, ni a populares ni a socialistas,
para que se salgan del acuerdo y terminen haciendo descarrilar el camino escogido.
Se trata de asegurar un paquete de medidas económicas y sociales muy necesarias
para el Archipiélago.
Al tiempo que los socialistas se han abstenido, los populares avanzaron antes que
solamente se sienten atados al contenido de los temas de la ‘Agenda Canaria’. Es

difícil que unos y otros coincidan en el apoyo a los asuntos que tienen que ver con las
Islas. Pero en esta ocasión, tanto Sánchez como Núñez Feijóo han manifestado su
respaldo.
Sería un éxito para los intereses del Archipiélago que, en las circunstancias políticas
actuales, el Gobierno de España aprobara un Real Decreto-Ley que contuviera todos
los asuntos económicos, fiscales, competenciales y sociales pactados en el referido
documento entre socialistas, populares y nacionalistas, pudiéndose desarrollar con o
sin presupuestos estatales.
De manera que, visto lo visto, no les deberíamos dar argumento alguno para salirse
del acuerdo, porque, además, el tiempo juega en contra de Canarias.